Unidos Podemos y ERC quieren forzar que la Comisión de Exteriores vote sobre la presidencia de Fernández Díaz

Todos los partidos salvo el PP reprueban al ministro del Interior

La decisión de Mariano Rajoy de que el exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, sustituya a Jesús Posada como presidente de  la Comisión de Exteriores le ha  abierto al PP un nuevo frente en el Congreso.

Unidos Podemos y ERC piensan pedir que la propuesta sea sometida a votación formal cuando se reúna la Comisión, según han adelantado a eldiario.es fuentes de ambos grupos. Tanto los de Pablo Iglesias como los republicanos creen que, dado sus antecedentes, el exministro no es la persona adecuada para presidir una comisión que va a tener mucho peso político en esta legislatura.

Las presidencias y los miembros de las Mesas de las Comisiones son pactadas previamente por los grupos en un reparto proporcional a su representación parlamentaria. De tal modo que cuando éstos órganos se constituyen, por lo general ya se sabe quienes van a presidirlas y quienes serán los vicepresidentes y los secretarios.

Por ese motivo, no se llega a celebrar una votación formal sino que se aprueban los cargos “por asentimiento”. Igual ocurre cuando hay una sustitución por alguna baja. Salvo que haya alguna controversia en torno a la persona propuesta.

Uno de esos casos fue el de Ana Mato. La exministra de Sanidad fue promovida por Rajoy para ocupar la vicepresidencia de la Comisión de Cooperación Internacional cuando a finales de 2014 se vio forzada a dejar el Gobierno al verse salpicada por el ‘caso Gürtel’.

El rechazo a su persona llevó a que varios grupos de la oposición pidieran votación, que es secreta ya que debe efectuarse en urna en donde cada miembro de la Comisión deposita su papeleta con un sí, un no o dejando el voto en blanco. Tras el recuento se proclaman los resultados pero no se especifica el origen de los votos. Si hay más síes que noes la propuesta queda aprobada.

Mato salió elegida por 24 votos a favor, los del PP. Hubo10 votos en blanco que, según transcendió después, procedecían del PSOE y CiU. Parte del Grupo Socialista, así como los representantes de IU-ICV, UPyD, PNV y el Grupo Mixto prefirieron no acudir a la reunión, que sólo tenía este asunto en el orden del día.

Ahora la decisión de Rajoy de dejar fuera del Gobierno a Fernández Díaz y recompensarle con la presidencia de la Comisión de Exteriores ha desatado de nuevo un frente de rechazo al exministro. Al menos por parte de los grupos minoritarios.

La importancia de los votos del PSOE y Ciudadanos

La Comisión de Exteriores está formada por 38 miembros. El PP cuenta con mayoría, 14 diputados (incluido el presidente); el PSOE tiene 9; Podemos, 8; Ciudadanos, 3; ERC y el PNV uno cada uno, mientras el Grupo Mixto tiene dos, uno corresponde a Partido Demócrata Catalán (PDC) -que también rechaza de plano el nombre del exministro- y el otro a UPN, partido navarro aliado del PP.

Todo depende pues de la postura que adopten el PSOE y Ciudadanos. Si los socialistas y los de Rivera deciden votar en blanco, el nombramiento saldría adelante dado que el PP cuenta con mayoría en la Comisión.  El rechazo a exministro solo lo escenficarían Podemos, ERC, el diputado de PDC y en su caso el del PNV. En total, 11 votos negativos, frente a los 14 populares, más uno de UPN.  

Pero en el caso de que el nombre de Fernández Díaz fuera ‘vetado’ por la mayoría de los miembros de la Comisión, el PP tendría que proponer a otro diputado para ocupar el cargo. Una situación insólita que nunca se ha dado en anteriores ocasiones.

Precisamente, la idea tanto de Unidos Podemos como de los republicanos de planear forzar la votación es que estos dos grupos se “retraten”. Sin embargo, al ser preguntados por eldiario.es, ninguno de ellos ha querido pronunciarse aún alegando que lo decidirán “en su momento”.

No obstante, el martes pasado, el portavoz del PSOE, Antonio Hernando, al ser preguntado qué le parecía la decisión de Rajoy de colocar al exministro al frente de la Comisión de Exteriores, se limitó a señalar que es algo “que corresponde al PP”. “Ellos sabrán lo que han hecho”, afirmó, dando a entender que el nombre que decidan es un asunto que no les compete.

En el PP esgrimen que ese hipotético veto no se entendería porque los acuerdos sobre el reparto de los cargos en las Comisiones siempre son respetados. Además, los populares no ven ningún motivo para que no sea digno de ocupar la presidencia de la Exteriores, una vez que ha dejado la cartera de Interior en donde ha protagonizado numerosas polémicas.

Se da la circunstancias de que todos los grupos de la Cámara, incluidos PSOE y Ciudadanos, votaron recientemente en la Comisión de Interior a favor de la reprobación y la petición de cese de Fernández Díaz. El motivo de aquella ‘moción de censura política’ promovida por el (PDC) fue el escándalo desatado al transcender que el exministro espiaba a dirigentes independentistas y a rivales como Podemos.  Por este motivo, el Congreso de los Diputados también aprobó el pasado mes de septiembre la creación de una comisión de investigación sobre este asunto.

Hace unos días la abstención del PSOE y Ciudadanos y el voto en contra del PP, impidió que el ex titular de Interior tenga que acudir a dar explicaciones al Congreso sobre las condiciones de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) tras el motín que hubo en el centro madrileño de Aluche.

“La triple alianza PP-PSOE-Ciudadanos impide que el ministro del Interior comparezca por el tema CIE. Así respetan y se preocupan por los Derechos Humanos. De vergüenza”, exclamó Pablo Iglesias.

Ello hace sospechar a los grupos minoritarios que los socialistas y los de Rivera tampoco se opondrán ahora a que el exministro sea “premiado” con la presidencia de esta importante Comisión que lleva aparejada un complemento salarial de 1.431,31 euros al mes en concepto de “gastos de representación”. En total, Fernández Díaz  se embolsará un sueldo de 85.000 euros al año.

Este lunes está anunciada una reunión de la Mesa y los portavoces de la Comision de Exteriores en la que se espera que se fije la fecha para llevar a cabo la sustitución en la presidencia.