Los contratos de menos de una semana se duplican en la crisis hasta los 400.000 mensuales

Los contratos que tienen una duración inferior o igual a una semana se han duplicado durante la crisis en España, al pasar de 1,1 millones en los cinco primeros meses de 2008 hasta los 2 millones en el mismo periodo del presente ejercicio. Cada mes se formalizan en el país un promedio de 400.000 acuerdos laborales de estas características. El doble que al inicio de la recesión.

Este tipo de contratos con una duración tan exigua ya representan el 26,5% del total de los que se suscriben en España. Son 10 puntos porcentuales más que al inicio de la recesión, cuando apenas constituían el 16% del total.

El auge de los trabajos por horas o por unos días es una de las principales conclusiones que se extraen tras analizar la evolución de la contratación durante el periodo 2008/2016. Pero no la única.

Los datos que ofrece el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sitúan a 2016 como el mejor año -por ahora- en materia de contratación desde 2008. Y es que entre los meses de enero y mayo ya se han suscrito 7,5 millones de contratos, el dato más elevado de los últimos ocho años.

Sin embargo, el mayor dinamismo en la creación de empleo no se está traduciendo en la generación de puestos de trabajo estables. Todo lo contrario: la duración de los contratos ha disminuido un 36% durante los últimos ocho años, al pasar de 81,35 días en 2008 hasta los 51,95 días del presente ejercicio. Un mes menos de media.

De hecho, mientras los contratos de apenas unas horas o unos días se sitúan al alza, la contratación temporal con una duración superior a los doce meses se ha reducido un 41,6% durante los últimos ocho años, al pasar de 43.428 empleos de estas características en 2008 hasta los 25.346 en lo que va de ejercicio.

Las estadísticas del SEPE también detallan cómo el 90,66% de los contratos que se han formalizado durante el presente ejercicio son temporales. Es el caso de 6,86 millones. De hecho, la tasa de temporalidad se ha incrementado en tres puntos porcentuales en comparación con 2008, cuando se situó en un 87,33%. Este indicador supera la barrera del 90% desde 2010.

El empleo indefinido, por su parte, sigue en una situación minoritaria. Apenas aúna al restante 9,34% de los empleos. En cifras absolutas, entre enero y mayo se han generado 707.358 puestos de trabajo de este tipo.

La temporalidad de la contratación no se sitúa en los mismos valores en toda España. Andalucía con una tasa del 96,08% lidera el ranking, acompañada por Extremadura, con un 95,93%; Navarra con un 94,09%; Murcia (92,89%) y Cantabria (92,27%).

Madrid con un 82,61% es la comunidad autónoma con menor temporalidad en la contratación. También destacan otras regiones como Islas Baleares (86,01%), Cataluña (86,34%), Canarias (87,89%) y la Comunidad Valenciana (90,31%).

La precariedad laboral, un tema de campaña

La situación del mercado laboral en España es uno de los temas más destacados de la campaña electoral. El PP sitúa en su programa la creación de empleo como una de sus prioridades. De hecho, Mariano Rajoy ha prometido la creación de dos millones de puestos de trabajo durante la próxima legislatura si él continúa como presidente del Gobierno.

¿Cómo valora el Ejecutivo que nueve de cada diez nuevos contratos sean temporales? Rajoy abordó este tema durante el debate a cuatro que se celebró el lunes 13 de junio. Además de criticar al resto de partidos por -a su juicio- dar a entender que el 90% de los trabajadores de España son temporales, el presidente del Gobierno en funciones destacó que el 75% de los empleados en España tienen un contrato fijo, frente al 25% temporal.

El PSOE, que entre otras medidas apuesta por derogar la reforma laboral de 2012 y aprobar un nuevo estatuto de los trabajadores, sitúa la lucha contra la precariedad laboral, como uno de sus puntos fuertes en materia económica. Y es que esta cuestión “forma parte de las cosas importantes que interesan a los españoles”, según ha sostenido durante la campaña electoral tras mantener un encuentro con los secretarios generales de CC.OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y José Álvarez.

Unidos Podemos va más allá y pretende derogar las dos últimas reformas laborales, las aprobadas por socialistas y populares en 2010 y 2012, respectivamente. Y es que Pablo Iglesias, su candidato, considera que ninguna de las dos ha solucionado “ni la temporalidad, ni la precariedad, ni el empleo”.

“No comparto el triunfalismo y el conformismo del PP”, aseguró Albert Rivera, también durante el debate. El candidato de Ciudadanos plantea una reforma laboral que implante el contrato estable, con el objetivo de erradicar la temporalidad que asola a la contratación en España.

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